La Abeja Haragana

Introduction

La Abeja Haragana, de Horacio Quiroga, es una de los cuentos que leemos en la clase de AP, y a continuación haremos algunas actividades para antes, durante y después de la lectura.

Task

Leerás una parte del cuento de La Abeja Haragana, dejando el final para crearlo tú mismo y de manera creativa 

Process

1. Antes de la lectura.  Repaso de vocabulario

https://quizlet.com/87762060/la-abeja-haragana-flash-cards/

http://www.quia.com/jg/1213055list.html

2.  Lee la siguiente parte del cuento:

Horacio      Quiroga (1879-1937)
LA ABEJA HARAGANA (Cuentos de la selva,      1918)

         Había una vez en una colmena una      abeja que no quería trabajar, es decir, recorría los árboles uno por      uno para tomar el jugo de las flores; pero en vez de conservarlo para      convertirlo en miel, se lo tomaba del todo.                Era, pues, una abeja      haragana. Todas las mañanas apenas el sol calentaba el aire, la abejita      se asomaba a la puerta de la colmena, veía que hacía buen tiempo, se      peinaba con las patas, como hacen las moscas, y echaba entonces a volar,      muy contenta del lindo día. Zumbaba muerta de gusto de flor en flor,      entraba en la colmena, volvía a salir, y así se lo pasaba todo el día      mientras las otras abejas se mataban trabajando para llenar la colmena de      miel, porque la miel es el alimento de las abejas recién nacidas.                Como las abejas son      muy serias, comenzaron a disgustarse con el proceder de la hermana      haragana. En la puerta de las colmenas hay siempre unas cuantas abejas que      están de guardia para cuidar que no entren bichos en la colmena. Estas      abejas suelen ser muy viejas, con gran experiencia de la vida y tienen el      lomo pelado porque han perdido todos los pelos al rozar contra la puerta      de la colmena.                Un día, pues,      detuvieron a la abeja haragana cuando iba a entrar, diciéndole:                —Compañera: es      necesario que trabajes, porque todas las abejas debemos trabajar.                La abejita      contestó:                —Yo ando todo el      día volando, y me canso mucho.                —No es cuestión      de que te canses mucho —respondieron—, sino de que trabajes un poco.      Es la primera advertencia que te hacemos.                Y diciendo así la      dejaron pasar.                Pero la abeja      haragana no se corregía. De modo que a la tarde siguiente las abejas que      estaban de guardia le dijeron:                —Hay que trabajar,      hermana.                Y ella respondió en      seguida:                —¡Uno de estos      días lo voy a hacer!                —No es cuestión      de que lo hagas uno de estos días —le respondieron—, sino mañana      mismo. Acuérdate de esto. Y la dejaron pasar.                Al anochecer      siguiente se repitió la misma cosa. Antes de que le dijeran nada, la      abejita exclamó:                 —¡Si, sí,      hermanas! ¡Ya me acuerdo de lo que he prometido!                —No es cuestión      de que te acuerdes de lo prometido —le respondieron—, sino de que      trabajes. Hoy es diecinueve de abril. Pues bien: trata de que mañana      veinte, hayas traído una gota siquiera de miel. Y ahora, pasa.                Y diciendo esto, se      apartaron para dejarla entrar.                Pero el veinte de      abril pasó en vano como todos los demás. Con la diferencia de que al      caer el sol el tiempo se descompuso y comenzó a soplar un viento frío.                La abejita haragana      voló apresurada hacia su colmena, pensando en lo calentito que estaría      allá adentro. Pero cuando quiso entrar, las abejas que estaban de guardia      se lo impidieron.                —¡No se entra!       —le dijeron fríamente.                —¡Yo quiero      entrar! —clamó la abejita—. Esta es mi colmena.                —Esta es la      colmena de unas pobres abejas trabajadoras le contestaron las otras—. No      hay entrada para las haraganas.                —¡Mañana sin      falta voy a trabajar! —insistió la abejita.                —No hay mañana      para las que no trabajan— respondieron las abejas, que saben mucha      filosofía.                Y diciendo esto la      empujaron afuera.

3.  Responde a las preguntas de comprensión: 

1. ¿Qué hacía la abeja con el néctar de las flores?

2. ¿Cómo pasaba el día la abeja?

3. ¿Cómo son las abejas que guardan la colmena?

4. ¿Qué le piden las compañeras a la abeja haragana?

5. ¿Cómo respondió la abeja a sus compañeras?

6. ¿Qué sucedió el 20 de abril?

4.  Ahora, escribe tu propio final del cuento en un párrafo como mínimo para compartir con la clase.

5.  Escoge un tema:  la felicidad, los derechos, el deber, la justicia y el esfuerzo.  Crea un slide que incluya:

  • El tema como título
  • Una definición del diccionario de la palabra del tema (felicidad, derechos, etc.)
  • Análisis de como fue integrado el tema en el cuento

Evaluation
Rubric Score 1 Score 2 Score 3
Completion of task Your idea is not started or is unclear.  Little develpment Main idea is hinted at, but develpment of it is weak Your main idea is clear and interestingly developed
Use of chronological order and transitions Present too few events and use no transitions Scome of your events are out of order or lacking helpful transitions You sequence envents and use effective transitions
Sentence structure/grammar, spelling, mechanics Sentences run on or are fragmented.  You make many grammar, spelling, and/or mechanics errors. You use sentences consistently.  You make some grammar, spelling, and/or mechanics errors. Your sentence structure is correct and varied.  You make few grammar, spelling, and/or mechanics errors
Conclusion

Students will share their endings before watching the story on a video on YouTube.

Credits

Picture of the bee:

ed101.bu.edue

Picture of the bulb:

highsociety.org

http://www.literatura.us/quiroga/abeja.html